El placer de descubrir

Al amante del vino le apasiona descubrir nuevas opciones.

Ello es inevitable debido a la gran cantidad de vinos disponibles en el mercado.

Abrir una nueva botella y probar ese nuevo vino forma parte de una inolvidable experiencia.

Hablamos del placer de probar un nuevo vino, como el deseo de aprender más sobre ellos.

Es como tener un nuevo encuentro.

Independientemente de nuestros gustos e inclinaciones, siempre nos supone un reto encontrarnos frente a la etiqueta de una botella de vino.

Esperamos que el vino se presente, nos hable de sus características, nos impresione y explique su historia.

Es muy difícil orientarnos en un mercado creciente, con una variedad de productos desbordante.

No solo para el comprador o consumidor inexperto, sino para los profesionales.

Nuestros gustos no bastan; podremos guiarnos por la recomendación de un amigo, una etiqueta y/o botella llamativa o un precio más o menos asequible, pero… ¿Porqué no probar?. Y así eliminamos el dilema.

Nuestros gustos son únicos y solo así acertaremos.

Solo una experiencia puede hacernos estar seguros de haber acertado en nuestra elección.

Realizar una cata nosotros mismos.